El príncipe salió de la cabina [...] Llevaba espada y puñal, botas negras relucientes y una capa negra con ribete de seda rojo sangre. Se había lavado y cortado el pelo y lo llevaba recién teñido de azul oscuro, con lo que sus ojos también parecían azules. Lucía al cuello los tres grandes rubíes de talla cuadrada engarzados en una cadena de hierro que le había regalado el magíster Illyrion.
"Rojo y negro; los colores del dragón." Era perfecto.
Danza de Dragones (pag. 363)
Auteur: George R.R. Martin