Pasé una tonta cantidad de tiempo el año pasado leyendo libros y mirando películas, y en todos ellos, cuando mueres y te resucitan, los poderes sobrenaturales son parte del trato.
¡Perdona que no ganaras el gran premio de la paz eterna, pero no te vas con las manos vacías!
Puedes volver roto y confundido, pero al menos tienes algún premio cósmico de consuelo, como la habilidad de leer mentes o hablar con los muertos u oler mentiras. Algo así de genial. Yo ni siquiera puedo manipular los elementos. Claro que si fuera a tomar enserio los libros, también tendría que creer que todos los chicos adolescentes llaman a las chicas nena, porque al parecer eso expresa completo amor. Él era un imbécil hace un minuto, pero te arroja un nena y estás acabada. Completa perdida del autocontrol y la dignidad activada.
Oooh, me dijo nena. Mis bragas están mojadas y lo amooooooo.
Auteur: Katja Millay