—Sonreíste. —Sus dedos se arrastraron a lo largo de mi mejilla, luego bajaron a mi garganta. Abotonó mi suéter rápidamente—. No has estado sonriendo mucho. Extraño eso, así que decidí premiarte por hacerlo.
—¿Premiarme? —Reí—. Dios, sólo tú pensarías que besar a alguien es un premio.
—Sabes que lo es. Mis labios cambian vidas, nena.
Auteur: Jennifer L. Armentrout