A la gente le gusta decir que el amor es incondicional, pero no lo es, e incluso si era incondicional, todavía nunca es libre. Hay siempre una expectación unida. Ellos siempre quieren algo en cambio. Como si quisieran que fueras feliz o lo que sea y eso te hace automáticamente responsable de su felicidad porque no van a ser felices al menos que tú lo seas. Se supone que seas quien ellos creen que se supone que seas y sentir como ellos piensan que se supone que sientas porque te aman y cuando no puedes darles lo que quieren, se sienten de mierda, así que tú te sientes de mierda, y todos se sienten de mierda. Yo sólo no quiero esa responsabilidad.
Autore: Katja Millay